GP de Austria F1: Verstappen acaba con la racha victoriosa de Mercedes
El piloto de Red Bull, Max Verstappen, ha acabado con la racha triunfal de Mercedes. al ganar el GP de Austria F1 disputado este domingo en el Red Bull Ring, su sexta victoria individual en la Categoría Reina.
Más atrás, el Ferrari de Charles Leclerc, superado por el holandés en una maniobra polémica, ha terminado segundo. Mientras, Valtteri Bottas ha salvado la honrilla de las flechas plateadas al cerrar el podio en Spielberg

 

Por su parte, Sebastian Vettel, escalada del 9º al cuarto puesto, y Lewis Hamilton han completado el Top 5… más abajo que sus respectivos escuderos.

Además, nuestro compatriota Carlos Sainz ha firmado una espectacular remontada. El madrileño, que arrancaba 19º, ha recibido la bandera a cuadros en octava posición. Su compañero en McLaren, Lando Norris ha cuajado una excelente sexta plaza, precediendo a un decepcionante Pierre Gasly.

A pesar del resultado, Hamilton ha sido otro de los grandes beneficiados. El pentacampeón británico se mantiene al frente de la General con 197 puntos, 31 más que Bottas y 71 respecto a Verstappen, tercero. Solo ha cedido cinco unidades con el nórdico.

 

 

El capítulo de las decepciones lo han protagonizado Renault y, sobre todo, Haas. Tras su resurgir en Francia, los monoplazas franceses han quedado nuevamente fuera de los puntos. Los Haas, aún peor, han finalizado 16º en el caso de Romian Grosjean y 19º en el de Kevin Magnussen. Simplemente, impresentable.

Pero el más desilusionado por el desenlace de la prueba ha sido Leclerc. Así lo demostraba su rostro. Segunda victoria que se le escapa tras Baréin, a pesar de haber sido el mejor durante el fin de semana.

 

 

No en vano partía desde la pole position firmada el sábado con mucha solvencia. Y sin embargo, recogió el trofeo de segundo clasificado, el primero de los perdedores, como decía Ayrton Senna.

Por cierto, el adelantamiento de Verstappen sobre Leclerc ha sido investigado por los comisarios, pero ha quedado sin sanción. Otra oportunidad perdida para El Príncipe de Mónaco, a quien se le resiste su primer triunfo en la Categoría Reina.

Se apaga el semáforo, se encienden los sueños

 Todo parecía listo para que Charles Leclerc terminara en las montañas de Estiria con el maleficio que persigue a Ferrari. La Scuderia no vence desde Spa 2018. Además, el 16 de Maranello quería sacarse la espina de Baréin cuando solo la mala suerte le apartó de subirse a lo más alto del podio.
Sin embargo, una incertidumbre planeaba en el box pintado de rojo. ¿Sería correcto arrancar con los compuestos blandos con unas elevadísimas temperaturas abrasando el asfalto?

La duda razonable se imponía en el GP de Austria F1. Porque el resto de enemigos, principalmente, el neerlandés y los Mercedes, montaban de inicio los neumáticos medios.

En esas consideraciones, llegó el momento de pasar a la acción. Tras apagarse las luces en el semáforo del GP de Austria F1, Leclerc mantuvo la primera plaza de la parrilla.
Por el contrario, Max Verstappen se quedó clavado. Para disgusto de sus fans, caía a la séptima plaza en unos instantes. Daba la sensación de que todo estaba perdido para él y su equipo.

 

 

Sin embargo, los héroes demuestran esa condición revelándose contra el destino. Es más, su leyenda se forja en situaciones como la vivida en los segundos iniciales del GP de Austria F1. El neerlandés no se iba a rendir en la cita de casa y ante su enfervorizado público.  Así fue.

En una de las mejores carreras de los últimos tiempos. Max sellaba una actuación memorable. Poco a poco, a golpe de rabia y coraje fue escalando posiciones. Los mordiscos al cronómetro resultaban descomunales.

Duelo mítico de dos futuros campeones

A falta de diez giros ya rodaba segundo, con la mancha roja a tiro. Comenzó entonces una persecución brutal. Cada vuelta se había convertido en una de clasificación para el coche azul 33.

Rodaba al límite en cada una de ellas. Volaba camino de la hazaña. Nada motiva más que tocar la gloria con la punta de los dedos. Gracias a todo ello, Max llegó a los dominios de Charles cuando solo restaban unas pocas vueltas en el GP de Austria F1.

 

El monegasco ya veía los ojos del neerlandés inyectados en sangre. Sin embargo, el tulipán negro no se precipitó. Acosó a su presa, que sufría con unos neumáticos muy deteriorados, hasta propinarle la dentellada definitiva.

dos giros para el desenlace del en el GP de Austria F1, dos ases llamados a jugarse la gloria en años venideros se enfrascaron en una hermosa pugna cuerpo a cuerpo. Sin embargo, tras ese intenso intercambio de golpes, Max superó a Leclerc con un adelantamiento ‘marca de la casa’.

De ese modo, certificaba una victoria épica, la quinta de su vida en la especialidad. Leclerc, derrotado, pero molesto por el movimiento de su enemigo, veía la bandera a cuadros segundo.

 

 

Un mundo más tarde, a unos 18 segundos, cruzaba la meta un desdibujado Bottas. Y hablando hoy de actuaciones grises, Vettel era cuarto y Hamilton, que tuvo que entrar a boxes para cambiar su alerón delantero, quinto.

Asombrosamente, Sainz, con talento, maestría y nervios de acero, se adjudicaba la octava posición. El hijo del bicampeón del Dakar había partido desde el 19ª puesto en el el GP de Austria F1.

En resumen, carrerón hasta los últimos metros. Remontada del 33 de Red Bull ante su público, quien ha entregado la primera victoria del año a la formación azul, sexta individual, en la prueba doméstica.

No obstante, el adelantamiento de ‘Mad’ Max sobre el monegasco se encontraba bajo investigación tras la prueba. Todo puede cambiar en las próximas horas.

Imágenes del ‘GP de Austria F1’: F1.com.

 

 

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