GP Tailandia MotoGP 2019: Márquez octocampeón tras ganar en la última curva

Marc Márquez ha certificado su octava corona en el Mundial de Motociclismo, sexto título de la Categoría Reina, tras derrotar en la última curva a Fabio Quartararo (Yamaha) en el GP Tailandia MotoGP 2019, disputado este domingo en el Circuito de Buriram.

La tercera plaza del podio se la ha adjudicado Maverick Viñales, incapaz de seguir el ritmo de esos dos monstruos, por delante de un decepcionante Andrea Dovizioso.

 

 

Gracias a su noveno triunfo en una temporada mágica y con cuatro citas de antelación, el genio de Cervera ha aprovechado la primera oportunidad de llevarse un nuevo Mundial que le sitúa entre los tres más grandes de la máxima cilindrada. En concreto, ya está a uno de Valentino Rossi y a dos de Giacomo Agostini. A nivel global, todavía le superan el propio Agostini (15), Ángel Nieto (12+1) y Rossi (9)

 

 

En definitiva, otra hazaña de un mito que a sus 26 años va camino de erigirse en el Zeus absoluto en el Olimpo de las dos ruedas. Hoy ha brindado a los espectadores un impresionante mano a mano con un rookie que a sus 20 primaveras y 169 días, le ha puesto las cosas difíciles.

Salida sin incidentes: Márquez, a por Quartararo

Consciente de que el pole man, Fabio Quartararo, sería su rival por la gloria dominical, Márquez impidió que se escapara desde los instantes iniciales. Por ello, nada más apagarse las luces del semáforo, superaba a Viñales, segundo, para situarse a la estela del francés, quien había mantenido al primera posición.

Mientras, Dovi escalaba de la séptima a la cuarta plaza intentando lo imposible: ver de cerca al de Cervera. Así las cosas, El Diablo galo se ponía al frente del pelotón, perseguido por Márquez, Viñales, Dovi, Morbidelli, Mir, Rossi. y Rins.

Completados dos giros, es decir, a 24 para el final, el francés del Petronas SRT volaba con el 93 pegado a él, con ambos vigilados por un brillante Rins. Algo más atrás, Rossi pasaba a Mir para ponerse sexto. Mientras, el francés batía el récord de vuelta en la pista asiática. Sin duda, trataba de darse a la fuga… sin conseguirlo.

Transcurridas tres vueltas más, es decir 21 antes de la bandera a cuadros, todo seguía igual en las alturas. Marc Márquez viajaba a espaldas de Fabio con Dovi, cuarto. Dicho resultado coronaba virtualmente al español. Pero, ¿se conformaría con acabar segundo? Imposible conociendo el hambre de victoria del leridano.

Estirón de Marquez y Quartararo

A esas alturas de la películas asiática, el dúo de cabeza se había erigido en protagonista principal. Es más dejaban tirados a los actores secundarios, imponiendo un ritmo imposible para el resto. Así, solo Márquez y Quartararo giraban en 1:31.0 segundos. Mientras, en la zona proletaria se desencadenaba la guerra civil en Suzuki. Álex Rins y Joan Mir pugnaban en un hermoso duelo por el sexto puesto.

 

 

Tres vueltas más tarde (18 en juego), sabedor del peligro que representaba el 93 de Honda, Fabio trataba de escaparse. Llegaba a abrir un pequeño un pequeño hueco de medio segundo. Por su parte, Viñales, tercero, con el gancho, a dos segundos, no lograba contactar con el dúo franco-español. Su compañero el el equipo oficial Yamaha, Valentino Rossi, cedía la séptima plaza en favor de un sensacional Joan Mir.

Duelo Marc vs Fabio 

A todas estas, los dos pistoleros más rápidos del día seguían a lo suyo. Marc Márquez vs Fabio Quartararo batiéndose en un duelo… de nervios. El ilerdense se echaba encima del galo.

Afilaba sus garras y estudiaba los movimientos de su presa francesa para devorarla cuando fuera menester. Quería ser Campeón del Mundo desde lo más alto del podio. Así es la mentalidad depredadora del 93.

En sus retrovisores, Viñales, tercero, y Dovi, cuarto. Completados seis giros más, es decir, once para el champán, solo una caída podía impedir el alirón del leridano. En esos compases de la cita, Rins pasaba a Morbidelli y se situaba quinto.

 

 

Regresando a la cima, mismos rivales e idéntica situación. Fabio, marcado (muy) de cerca por Marc Márquez. El juego del ratón y el gato… donde el catalán suele ejercer de felino. Mientras, Viñales mantenía un gran ritmo pero no le permitía alcanzar a los de arriba, a menos de 1,5 segundos de los gladiadores.

Giro final: Alta tensión

Inmersos en esta pugna épica, se llegó a la vuelta definitiva. Ambas motos separadas por escasos milímetros. Combate de alta tensión en el que Fabio trató de superar al de Honda, antes de la recta de meta. Se fue unos milímetros largo.

 

 

Y esa distancia es letal cuando en frente está el español. Le rebasó en la última curva para proclamarse campeón de la Categoría Reina a lo Marc Márquez, es decir, con un triunfo. Tercero llegaba Maverick que dejaba sin podio a Dovi.

 

 

En definitiva, ambos han protagonizado unas últimas vueltas vibrantes, competición en estado puro. Al situarse por delante del 4 de Ducati durante la carrera, único piloto que podía retrasar su alirón, el 93 ya no necesitaba llevarse el triunfo.

 

 

Sin embargo, su instinto ganador le ha llevado a subirse al primer peldaño  del cajón, lugar privilegiado desde donde quería festejar su nueva hazaña. Los campeones tienen ese ADN. ¡Bravo!

Imágenes: Repsol Honda Twitter.

 

 

 

 

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