Marc y Álex Márquez analizan su pretemporada con Honda

Los pilotos del equipo Repsol Honda en el Campeonato del Mundo de MotoGP, Marc Márquez y hermano Álex Márquez, han hecho balance de la pretemporada y han hablado de sus metas para 2020 en un encuentro celebrado este jueves en la sede central de Repsol en Madrid, apenas una semana antes de que el calendario arranque el 6 de marzo en Catar.

Preguntado por cómo será tener a Álex como compañero, el octocampeón de las dos ruedas ha respondido:

“Es cierto que se suele decir que el primer rival a batir es tu compañero de equipo, pero en este caso es un novato y aunque llega con muchas ganas nuestros objetivos son muy distintos, aunque algún día lucharemos por un triunfo o por un título. Ojalá. Pero de momento vamos por caminos separados”.

 

Al ser cuestionado por la evolución de su hombro derecho operado a finales de noviembre y cuya recuperación ha resultado más complicada de lo esperado, se ha mostrado optimista:

“Es verdad que está dando más problemas de lo normal porque en la operación me tocó un nervio y eso hizo que los plazos de recuperación se hayan aumentado. Pero vamos por buen camino”.

 

En relación al tristemente famoso coronavirus y sobre su posible impacto en el desarrollo ordinario de la competición, Marc Márquez ha asegurado que es un tema que “preocupa a toda la sociedad, pero que la empresa organizadora del Campeonato es Dorna y tomará las precauciones para que todo transcurra sin riesgos”.

 

Por otra parte, después su reciente renovación por cuatro años que le mantendrá enrolado en la marca del ala dorada al menos hasta finales de 2014, ha precisado el motivo de este contrato tan largo:

“Tanto Honda como yo queríamos que fuese un contrato largo. Yo buscaba un proyecto ganador y vino de Honda. Lo valoré todo y a nivel de proyecto deportivo y de sentimientos, de corazón, está claro que era mi prioridad. En el Repsol Honda me siento como en casa y soy feliz, aunque no nos olvidamos de los objetivos. Además no había ningún otro proyecto tan bueno para los próximos cinco años, ni el tema técnico ni en ningún otro y al final el objetivo de ambas partes es el mismo, es ganar”.

 

Respecto a sus sensaciones personales en la pretemporada, el ilerdense dejó claro que no ha resultado sencillo:

“Este invierno ha sido más duro que el anterior, aunque el tiempo de recuperación ha sido el mismo en 2019 evolucioné desde el principio, pero esta año en el primer mes fui retrocediendo. Tenía movilidad pasiva, pero no activa y entonces nos dimos cuenta de que tenía un nervio dañado y en ese caso, por mucho que lo ejercites, no consigues mejorar. Era frustrante porque cada vez me costaba más poder mover el brazo”.

“Aunque esta situación fue dura, una vez que se supo el problema del nervio se cambió mi programa de recuperación e hice vueltas limitadas. El límite lo ponía el cuerpo y  ese es el motivo de que no me tuvieran que parar mucho”, precisó Marc Márquez.

 

Sobre la RC213V ha recordado que “es una moto conocida por mí, siempre ha tenido las mismas reacciones. Es una moto que te exige estar al cien por cien físicamente, pero aunque es exigente, ella también responde”.

“La moto que se ha visto más completa en la pretemporada ha sido la Yamaha, pero eso no quiere decir que vaya a ser así durante la temporada. Además de no perder el paso de curva, la Yamaha ha ganado velocidad punta, que era donde más se resentía”, explicó Márquez en relación a la montura más en forma del momento.

También ha asegurado en cuanto a otra de sus rivales que “Ducati ha ganado más velocidad punta, aunque no he podido rodar detrás de ellas, mejora que en ciertos circuitos será una ventaja”.

Por último ha declarado sobre Suzuki que también ha ganado velocidad punta y sin perder su agilidad, además de haberse aumentado la rivalidad entre los compañero de equipo”.

Después ha analizado su propia montura, reconociendo algunos errores:

“De nuestra moto, la Honda, no puedo decir mucho, porque nos confundimos y yo fui el primero que lo dijo, aunque por fortuna el último día de Catar lo salvamos y no fue como lo sucedido en 2015, ya que encontramos el problema. El tiempo dirá, pero no creo que estemos tan mal como parecía el segundo día en Catar. Ahora hay cierto optimismo, pues entendí lo que sucedía, aunque seguramente en Catar nos cuesta más (por las características del trazado”, sentenció el 93.

Por su parte, Álex Márquez afronta un gran reto al sumarse al proyecto nipón con un solo año por delante para demostrar su valía. El 73 ha explicado que aún no conoce bien su nueva herramienta de trabajo, puesto que aún no ha rodado lo suficiente para hacerse una idea al respecto.

No obstante, ha asegurado que tiene muchas ganas de probar esas soluciones que ha encontrado Marc en el suspiro final del último día de test en Catar.

 

Sobre los resultados que debe obtener para obtener la renovación, el menos de los Márquez se ha mostrado confiado:

“No sé cuáles serán los resultados mínimos. Estoy tranquilo en ese sentido. Lo importante es que sea capaz de progresar. Ir de menos a más lo más pronto posible. Me gustaría ser el rookie al final del año y acabar en el top 10 del campeonato. Esos resultados serían de un buen año. La pretemporada ha sido un poco extraña para nosotros, pero pienso que los retos se pueden conseguir”.

 

También se le ha pedido su opinión en relación a una posible temporada crítica por los problemas de pretemporada:

“El último día de test de Catar encontraron el camino a seguir y detectaron el error que se había hecho en la pretemporada. Fue una suerte que sucediera ahí y no en un Gran Premio. Afronto la temporada con positividad. Aunque yo no pude probar esas otras piezas, mi pretemporada ha sido buena. Será la base de la moto y será difícil para un rookie, porque es como empezar de nuevo con las cosas que se descubrieron al final del test, pero de forma positiva”.

Imágenes Marc Márquez: Repsol Honda.

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