Alonso podría correr las 500 Millas de Indianápolis con Andretti

Fernando Alonso necesita conquistar las 500 Millas de Indianápolis para hacerse con la ansiada Triple Corona del Automovilismo. Este título honorífico, que solo posee el británico Graham Hill, está compuesto por el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, las 24 Horas de Le Mans y la citada prueba estadounidense.

Como el piloto asturiano ya triunfó en las calles del Principado (2006 y 2007), así como en la prueba francesa de resistencia (2018 y 2019), solo le resta ganar en el ‘Brickyard’ para pasar a la historia de las cuatro ruedas.

Tras estrenarse en el Rally Dakar, sus negociaciones se han intensificado en la búsqueda de una formación solvente que le ofrezca la oportunidad de pelear por la victoria en su tercera presencia (2017 y 2019) que tendría lugar el próximo 24 de mayo.

 

 

Y ahí es donde entra en escena Andretti Autosport-Honda. Precisamente subido a su monoplaza número 29 debutó en la mítica prueba en 2017. Aquella experiencia del asturiano resultó inmejorable.

De hecho, partió quinto y llegó a liderar la carrera cuando a falta de 31 vueltas para el final una avería en su propulsor Honda le arrebató el sueño, problema que también sufrió su compañero Ryan Hunter-Reay.

Tras la aventura, piloto y escudería, quedaron muy satisfechos estableciendo una relación de mutua confianza que les ha traído a la actualidad.

Flecos económicos pendientes

La asociación entre Fernando Alonso y Andretti todavía tendría algunas aristas que resolver para materializarse. Estas se referirían a algunos  obstáculos económicos por resolver.

Cabe recordar que la formación americana ya posee una alineación de cinco pilotos compuesta por Marco Andretti (hijo de Michael), Colton Herta, Alexander Rossi, Ryan Hunter-Reay y Zach Veach.

Y todos ellos cuentan con el respaldo económico de sus propios patrocinadores, necesarios para sufragar los importantes gastos derivados de su presencia en la carrera.

 

 

Hasta el momento, Alonso no dispondría de dichos sponsors, puesto que en 2017 y 2019 contó con el apoyo de McLaren de quien se ha desvinculado recientemente. Aproximadamente, el presupuesto requerido entre motores, personal y logística, se elevaría hasta el millón de euros.

No obstante, en el caso de que el español no encontrara una compañía dispuesta a invertir en él, podría aportar el dinero de forma personal bajo su línea de ropa surfera ‘Kimoa’.

Entre las preferencias del ovetense no estaba volver a competir para la firma japonesa, dada su desastrosa aventura en sus cuatro últimos años en la Categoría Reina.

 

 

Pero hay que aclarar que estos propulsores no los aporta la matriz en Tokyo, sino que corresponden a la estructura que posee en Estados Unidos destinada a la IndyCar.

Como primera opción, el asturiano habría deseado asociarse con Penske para disfrutar de sus propulsores Chevrolet. Sin embargo, como esta carta ya no estaba disponible, competir con las unidades de potencia de Honda que equipan los monoplazas de Andretti se ha revelado como la alternativa viable más interesante.

Restañar heridas de la IndyCar 2019

El asturiano que sufrió las carencias de un débil proyecto junto a McLaren en 2019, quiere sacarse esa espina clavada de 2019. Esta incursión estuvo marcada por la debilidad del proyecto y del bajísimo rendimiento de un monoplaza con el que sufrió un grave accidente en los entrenamientos.Pero es más, ni tan siquiera le permitió clasificarse entre los 33 más rápidos, pasaporte necesario para acceder a la carrera.

 

 

Ante esta decepción, parecía evidente que no repetiría con los de Woking y mucho menos ahora que se ha desvinculado de la formación británica en la que cumplía funciones de embajador.

Para finalizar también estaría por confirmar, si finalmente se decide a emprender este nuevo reto, si solo se inscribirá en las 500 Millas de Indianápolis o si participará en otras carreras que componen el calendario de la especialidad estadounidense.

Imágenes Fernando Alonso

 

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