El bache de Yamaha: un problema de gomas

por H. Mayor – foto: motogp.com | “Así no se puede ganar el Mundial”, o “no es muy inteligente pensar en ganar el Mundial cuando haces un séptimo”. Son las declaraciones de Maverick Viñales y Valentino Rossi al término de la carrera del pasado fin de semana en Austria. Declaraciones duras pero igualmente realistas con respecto al momento actual de Yamaha en el Mundial de MotoGP.

Viñales ha pasado de ser la gran revelación en el inicio de la temporada a sufrir un goteo constante de puntos de distancia con el líder Marc Márquez (ya son 24) y con el sorprendente Andrea Dovizioso. En las últimas cinco carreras ha sumado 45 puntos, 5 menos que en las dos primeras. Ya no está cómodo en el asfalto e incluso buenas actuaciones personales de la impresión de que no se ven respaldadas por su máquina. El Doctor, por su parte, no ha encontrado el pulso durante toda la temporada, y su única victoria en Holanda queda, junto con un correcto arranque de Mundial, en un oasis previo al derrumbe de las últimas pruebas, saldadas con puestos discretos y lejos del nivel exhibido por los ocupantes del podio.

El motivo parece estar en sus motos. Las Yamaha que dominaban en Qatar y Argentina han evolucionado a una actualidad donde otras son superiores. Ambos pilotos apuntan a un problema de neumáticos, aunque probablemente el chasis tenga que ver también, o incluso el motor, que ya no parece superior al que montan las Honda y las Ducati. Son varios factores, todos ellos entrelazados.

Goma trasera

“Estresamos mucho la goma trasera, nos cuesta llegar al final de la carrera, sobre todo en algunas pistas”, comentaba Valentino Rossi tras su séptimo puesto en Austria. “Faltó agarre, cuando lo tenemos la moto funciona y estoy adelante, el problema es cuando falla la goma, quizá nos hemos equivocado en la elección del neumático”, añadía Viñales, que iba un poco más allá: “Es frustrante estar dando lo mejor, sintiéndote bien, y sin embargo ver a los oponentes cómo se van yendo”.

Tras tocar fondo en términos de rendimiento en Jerez y Barcelona, la implementación de un nuevo chasis en Assen ha corregido parte del problema global, aunque no de forma total. “El problema de la goma continua y aún no lo hemos podido solucionar, tenemos que salir del bache”, puntualizan ambos. Como siempre, las soluciones deberán llegar a contrarreloj en un Mundial que sigue avanzando en su calendario y donde los líderes sí siguen incrementando la competitividad.

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