Carlos Sainz ficha por Ferrari para 2021 y 2022

Se acabaron las especulaciones respecto al sucesor de Sebastian Vettel en Ferrari. El piloto Carlos Sainz será su sucesor, formando pareja con Charles Leclerc en 2021 y 2022. Así lo ha confirmado La Scuderia a través de un comunicado oficial emitido este jueves.

Algunas fuentes del paddock han afirmado que la demora en el acuerdo entre ambas partes  se ha debido a una cortesía del español con McLaren. El 55, que mantiene una gran relación con su actual equipo, habría esperado a que éste ejerciera el derecho de tanteo.

De ese modo, les habría concedido la posibilidad de igualar la propuesta de La Scuderia, unos 6-7 millones de euros anuales.

 

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Sea como fuere, el madrileño se ha impuesto a Daniel Ricciardo, el otro favorito para hacerse con la vacante del tetracampeón en Maranello.

Curiosamente, el australiano abandonará Renault para reemplazarle en la estructura de Woking en 2021, donde competirá junto al inglés Lando Norris.

Sainz, muy feliz

El madrileño ha expresado su felicidad tras la firma del acuerdo con estas palabras: “Estoy muy contento al saber que conduciré para la Scuderia Ferrari en 2021 y estoy entusiasmado con mi futuro en el equipo. Todavía tengo un año importante por delante con McLaren y tengo muchas ganas de volver a competir con ellos esta temporada.

 

Ferrari, también muy contentos

Por su parte, Mattia Binotto, responsable deportivo de Ferrari, ha expresado su satisfacción al anunciar la noticia en la que ha destacado la calidad deportiva y humana de su nuevo pupilo:

Me complace anunciar que Carlos se unirá a la Scuderia Ferrari a partir del campeonato 2021. Con cinco temporadas detrás de él, Carlos ha demostrado ser muy talentoso y ha demostrado que tiene la capacidad técnica y los atributos correctos para hacerlo un Ideal con nuestra familia”.

“Nos hemos embarcado en un nuevo ciclo con el objetivo de volver a la cima en la Fórmula 1. Será un largo viaje, no sin sus dificultades, especialmente dada la actual situación financiera y regulatoria, que está experimentando un cambio repentino y requerirá que este desafío se aborde de una manera diferente al pasado reciente”, concluía el directivo suizo.

Talento, trabajo y espíritu de equipo, avales de Sainz

En el fichaje de Carlos Sainz habrían pesado, por un lado, las cuestiones económicas, ya que su caché es menor que el del australiano en Renault. Pero, por encima de esas cuestiones dinerarias, habrían resultado esenciales las virtudes deportivas del español.

Cumplidos los 25 años en su quinta temporada en el Gran Circo, primera en McLaren, ha alcanzado un elevado grado de madurez. No en vano, en 2019 ha rendido por encima de las prestaciones de su monoplaza.

De hecho, en esa campaña ha obtenido su mejor resultado en la General al finalizar sexto en el Mundial de Pilotos y ha aupado a la cuarta plaza -primeros de la zona media- de la Clasificación de Constructores a los de Woking.

Eso sin olvidar que logró su primer podio en Brasil 2019, devolviéndole de paso a la formación inglesa el sabor del champán, sedientos desde Australia 2014.

 

 

 

Y todo ello ha sido gracias a unas extraordinarias fortalezas dentro y fuera de la pista. Entre las primeras destacan la regularidad y consistencia en carrera, combinadas con la escasez de errores, algo esencial para la corona colectiva que tanto interesa en Maranello.

Algo similar se puede decir de Sainz fuera de los circuitos. Posee una gran capacidad de trabajo y compromiso con la formación inglesa. Tanto es así que actualmente vive cerca de Woking para poder pasar el máximo tiempo en la factoría.

Allí sigue a diario el desarrollo del monoplaza en estrecho contacto con los ingenieros, algo muy valorado. Es más, su compromiso con la formación y espíritu de equipo están fuera de toda duda.

Por otra parte, su carácter afable le permite mantener buenas relaciones con todos los miembros del equipo y esquivar los conflictos. Eso sin olvidar que habla perfectamente italiano, lo que en este caso es otro punto a su favor.

Así las cosas, Carlos Sainz  se convertirá en el tercer español que compite en La Scuderia, tras el Marqués de Portago (1956-1957) y Fernando Alonso (2010-2014).

Cuesta creer que antes de protagonizar este cuento de hadas a finales de  2018 casi se queda fuera de la Categoría Reina hasta que encontró un hueco con McLaren.

Los retos de Carlos Sainz en Ferrari

Es cierto que pilotará un coche para luchar por podios y victorias de un modo regular en una estructura mítica. Sin embargo, no todo será de color de rosa en la nueva aventura.

Porque Carlos Sainz afrontará un extraordinario desafío por diversas cuestiones. Por un lado, estará a la sombra del líder del equipo. Responsable con su calidad y velocidad del adiós de Vettel, Charles Leclerc ha sido designado como la estrella que dirigirá el nuevo proyecto.

Y de momento, Sainz desempeñará un teórico papel de escudero a la sombra del monegasco, aunque será la pista quien dicte sentencia.

Por otra parte, la presión que supone pilotar para la fuerza transalpina no admite comparación con otros equipos. Lo que no sea vencer resulta un fracaso. Además, tras ella tiene la afición de todo un país.

 

 

Y el nivel de exigencia de los ‘tifosi’ y de la prensa nacional son brutales. Ninguno de los dos escatiman en sus críticas. No obstante, el madrileño ya supo lidiar con las exigencias de un ‘tipo duro’ como Helmut Marko en Toro Rosso.

En el plano deportivo, la superioridad de Mercedes durante la era híbrida ha resultado absoluta. Los alemanes han logrado todos los títulos desde 2014, ante la impotencia del ‘Cavallino Rampante’.

Además, lejos del asfalto existe otro obstáculo para Carlos Sainz. La actual normativa, clave en la hegemonía germana, se ha prorrogado hasta 2021, lo que juega en contra de los bólidos rojos.

Nuevo ciclo: Apuesta por la juventud

Junto a su nuevo compañero Charles Leclerc, Sainz formará la pareja más joven en los últimos 50 años en la Historia de Ferrari. El monegasco apenas tiene 22 años y el madrileño, solo tres más.

Sin duda, la apuesta por la juventud supone un giro en la estrategia de Maranello. Hasta ahora su tradición dictaba la contratación de pilotos veteranos y campeones del mundo en sus filas.

Pues bien, tras la marcha de Vettel, precedida por la del finlandés Kimi Raikkonen a finales de 2018, han desaparecido ambas premisas.

 

 

Posiblemente, apremiada por la ausencia de títulos que se resiste desde hace más de una década, los de Maranello han decidido apoyarse en savia nueva.  De hecho, sorprende que su esperanza para reverdecer los viejos laureles se haya depositado en un piloto que cumplirá este año su tercera temporada en el Gran Circo, segunda vestido de rojo.

En medio de este panorama, Carlos Sainz deberá dar el salto cualitativo necesario que le permita brillar en la élite. Y sobre todo, zafarse del papel de escudero con el que llega.

Durante sus cinco temporadas en la Categoría Reina (2015-2019), Carlos Sainz ha competido en cinco temporadas, tomando la salida en 102 Grandes Premios con Toro Rosso, Renault y McLaren.

 

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