El escudo de Ferrari, dominado por la figura del famoso Cavallino Rampante, constituye uno de los iconos universales no solo de la Fórmula 1, sino de todo el Motorsport. Símbolo imperecedero del equipo más laureado de la Historia, su fama y mito trascienden fronteras. Sinónimo de éxito, competición y leyenda, se mantiene como uno de los logos más conocidos en el mundo.
Un amuleto de ‘altos vuelos’
Pero, ¿cuál es el origen del escudo de Ferrari? Existen dos teorías al respecto. En ambos casos, hay que remontarse a principios del Siglo XX. En aquella época vivía un aristócrata y aviador italiano: el Conde Francesco Baracca. El joven se convirtió en un héroe nacional al formar parte de las fuerzas aéreas de su país durante la I Guerra Mundial.
En los laterales de su biplano pintó el escudo de armas familiar, según una de las tesis. De ese modo, el soldado quiso contar con la fortuna en sus acciones militares. El amuleto representaba la figura de un equino encabritado, apoyado en las dos patas traseras y con las delanteras extendidas hacia arriba.

Como piloto de combate, abatió más de una treintena de enemigos. Por ello, su distintivo pasó a ser sinónimo de victoria, éxito y, curiosamente, de buena suerte entre sus paisanos. Otra investigación indica que Francesco habría tomado el emblema del primer avión enemigo derribado, Esas fuentes afirman que dicha aeronave alemana portaba la enseña de la ciudad de su piloto: Stuttgart.
La solicitud de una madre a Enzo Ferrari
Nuestro protagonista falleció el 19 de junio de 1918 durante un bombardeo en Montello, poco antes de la finalización del conflicto. Casi un lustro después de su fallecimiento, el 17 de junio de 1923, el destino quiso que Enzo Ferrari ganara una carrera de coches en el Circuito de Rávena, norte de Italia.
Al parecer, el corredor coincidió allí con el Conde Enrico Baracca, padre del malogrado Francesco. En este encuentro el noble italiano invito a su domicilio al as de la velocidad.
Ya en la vivienda, Enzo se fijó en una pieza de tela que presidía el salón.
Se trataba de parte del material que recubría el fuselaje del avión que había empleado el malogrado vástago durante la contienda militar. Contenía el emblema heráldico de la familia: el caballo anteriormente mencionado.

Al observar el interés de Enzo por la enseña, la Condesa Paolina Baracca, madre de Francesco, le le invitó al joven corredor para que éste luciera dicho símbolo en sus coches de carreras con estas famosas palabras: «Ponga sobre sus coches el Cavallino Rampante de mi hijo, le traerá fortuna».
Otras investigaciones exponen que la Condesa y Ferrari se conocieron en el propio autódromo de Rávena.
Sea como fuere, el por aquel entonces joven piloto aceptó la propuesta de esa dama golpeada por el destino y la fatalidad. Sobre estas líneas, el documento de cesión de todos los derechos que los progenitores de Francesco entregaron a Enzo.
Cambios en el escudo de Ferrari
Il Commendatore acometió algunas modificaciones sobre el diseño original del escudo de Ferrari. El Cavallino Rampante primigenio estaba pintado de rojo sobre una nube blanca. Enzo cubrió de negro la figura del animal en señal de luto y en recuerdo de los aviadores fallecidos en la Gran Guerra.
Además, le añadió un fondo amarillo, color representativo de la su ciudad natal Módena. Puso fin a la personalización, situando la cola del animal hacia arriba, mientras que la original la tenía hacia abajo.

El debut del escudo de Ferrari… en un Alfa Romeo
A pesar del acuerdo entre la familia Barraca y Enzo, el escudo de Ferrari no apareció de inmediato en las balas rojas. De hecho, hubo que esperar hasta el 9 de julio de 1932, fecha en la que se disputaron las 24 Horas de Spa-Francorchamps.
Aquél histórico día, el Cavallino Rampante debutó ¡con victoria! ese día sobre la carrocería del Alfa Romeo 8C 2.300 MM, conducido por Bravio/Siena, perteneciente a La Scuderia de Il Commendatore. A partir de entonces, el famoso equino se unió para siempre a los coches de Maranello.
Por cierto, el apellido Baracca escrito con la letra “K” en lugar de la “c” significa buena suerte en el mundo musulmán. Pues parece que el escudo de Ferrari le dio buena suerte en las carreras. De hecho, el equipo de Fórmula 1 pasó a ser el más exitoso de todos los tiempos, tras conquistar en el Campeonato del Mundo un total de 16 Títulos de Constructores y 15 de Pilotos, así como 235 triunfos en Grandes Premios. Además es la formación decana de la parrilla.
En la actualidad mantiene dicha posición de privilegio en la Categoría Reina… a pesar de que no atraviesa por su mejor momento. Así se demostró en el pasado Gran Premio de Australia 2019, primera cita del calendario de la Categoría Reina del presente curso.
Imágenes ‘Historia del escudo de Ferrari’: Ferrari, Wikipedia

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