Tras quince días de descanso la Categoría Reina regresa con la 65ª edición del GP de Bélgica F1, séptima cita del curso. Así, el legendario y clásico Circuito de Spa-Francorchamps acoge este fin de semana (28-30 agosto) la primera ronda del tercer ‘triplete’, tres fines de semana consecutivos que se completan con las pruebas italianas en Monza (6 septiembre) y Mugello (13 septiembre).
Por cierto, el Gran Circo ha comunicado recientemente que en esta inusual temporada marcada por la pandemia del coroanavirus recupera Turquía (15 noviembre) para un actualizado calendario.
Así, el certamen ya se compone de 17 carreras, con la doble cita en Baréin (29 noviembre y 6 diciembre) y el tradicional broche final en Abu Dabi (13 diciembre).
Spa, escenario mítico
Rodeado del impresionante bosque de Las Ardenas, el trazado se mantiene como el preferido de los pilotos de la especialidad, puesto que forma parte de los autódromos de la ‘vieja escuela’.
No en vano, la combinación de largas rectas, complejas enlazadas y constantes desniveles exigen gran potencia -se acelera al máximo el 70% de cada vuelta-, velocidad punta -hasta 322 km/h con DRS- y equilibrio aerodinámico de los monoplazas.
Eso sin olvidar que alberga algunas de las secciones más desafiantes del Campeonato, como Eau Rouge, la curva más famosa del certamen, o Pouhon.
One year on, we race for Anthoine#AH19https://t.co/X21iuymEUe
— Formula 1 (@F1) August 27, 2020
Dada su extensión de 7.004 metros, que lo convierten en el autódromo más largo del Mundial, la cambiante climatología juega un papel esencial. De hecho, puede llover en una mitad del autódromo, mientras que en la otra luzca el sol.
Obviamente, todos estos factores dificultan -y condicionan- extraordinariamente la correcta configuración del set-up de los coches, el cual juega un papel fundamental.
Desde el punto de vista deportivo, Mercedes se perfila como favorito tras la superioridad demostrada durante todo el curso. Tan solo Red Bull podría hacerles sombra, en el supuesto de que finalmente descarguen las nubes su ‘líquido elemento’.
Tras alemanes y austriacos, Racing Point volverá a buscar su primer podio del curso, meta factible dadas las prestaciones del RP20.
Un paso por detrás podría situarse McLaren, apoyados en el buen rendimiento demostrado por el MCL35. Mientras, Ferrari continuará sufriendo en un escenario que mostrará todas las debilidades del SF1000.
Como es natural, un año después de la muerte de Anthoine Hubert en este mismo asfalto, el recuerdo del malogrado piloto francés de Fórmula 2 estará muy presente en todo el paddock.
Otro de los protagonistas podrían ser los neumáticos, ya que sufren fuertes fuerzas, sobre todo, laterales, debido a las exigentes zonas reviradas.
En esta ocasión la gama de compuesto de Pirelli está formada por los compuestos C2 (duro, color blanco), C3 (intermedio, color amarillo) y C4. Atención, son un grado más blandos que los de 2019.
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Mercedes busca su primer triunfo en Spa desde 2017
Pues bien, al GP de Bélgica F1 2020 llega -como durante todo el curso- Mercedes como absoluto favorito. Así lo demuestra el hecho de que las flechas negras se hayan impuesto en cinco de las seis carreras celebradas.
A nivel individual y tras su exhibición en el pasado GP de España, Lewis Hamilton afronta el compromiso como líder destacado de la General tras sumar cuatro victorias (Estiria, Hungría, Gran Bretaña y Cataluña) en esta temporada.
Es más, uno de sus escasos alicientes residirá en situarse a dos triunfos de los 91 de Michael Schumacher, el corredor más victorioso de la Historia.
Por el contrario, su deprimido compañero, Valtteri Bottas, está obligado a reaccionar si no quiere perder el tren por el título. En la anterior prueba en Montmeló volvió a ser aplastado por el inglés y ni tan siquiera acabó segundo, puesto que ocupó Verstappen.
Es más, en la General el nórdico ha caído a la tercera posición con 89 puntos, seis menos que el neerlandés y 43 por debajo de su compañero y líder del Mundial.
Como su propio jefe de equipo, Toto Wolff ha afirmado, la escudería alemana quiere vencer en un territorio donde no lo logra desde 2017.
Puesto que el motor y la carga aerodinámica resultarán capitales, el W11 se perfilan prácticamente invencibles en seco. Y por si fuera poco, estrenan un importante paquete ‘aero’ para mantener su supremacía. Sin embargo, las previsiones anuncian un 80 por ciento de posibilidades de lluvia fuerte para el domingo.
Max quiere retar a Mercedes
En el supuesto de cumplirse esos vaticinios meteorológicos, las mecánicas se igualarían tremendamente. Y ahí podría tener su oportunidad Max Verstappen.
En la actualidad, el holandés ha sido el único adversario capaz de derrotar a la todopoderosa ‘Armada Germana’ en la presente campaña, lo que sucedió en el GP del 70º Aniversario.
El tulipán negro atraviesa un extraordinario momento de forma y madurez. De hecho, ha visitado el podio en todas las carreras de 2020 a excepción de la primera en Austria. Allí, una avería en su RB16 le dejó KO.
Por el contrario, pocas expectativas están depositadas en su alicaído compañero. Alex Albon regresa a la pista donde debutó con el coche azul hace un año. El anglo-tailandés deberá mejorar sus prestaciones si quiere retener su asiento para el próximo curso, algo que se antoja muy difícil.
Para tratar de acercarse a los intocables de Brackley, la formación azul estrena modificaciones con un paquete aero de bajísima carga con una configuración extrema.
Ferrari, a seguir sufriendo
En cuanto a Ferrari, encaran un compromiso en un territorio muy hostil para su bólido. Precisamente, la potencia y la eficiencia aerodinámica, esenciales en las Ardenas, representan los grandes defectos del SF1000.
A pesar de que en 2019, Charles Leclerc selló en este escenario su primer triunfo en la Categoría Reina, las cosas han cambiado mucho desde entonces en el seno de La Scuderia.
Solo un nuevo milagro -a los que ya tiene acostumbrados a su legión de tifosi- podría hacer que ‘Il Principino’ descorchara el champán el próximo domingo.
Peor perspectiva se atisba en el otro lado del box rojo con Sebastian Vettel. A pesar de ser el único coche que puntuó en Barcelona, el hexacampeón alemán está sumido en una crisis de confianza -y de resultados- como él mismo reconoce, con un bólido que no se adapta a su estilo de conducción.
Al menos, el teutón con su nuevo chasis parece que se muestra más cómodo, como quedó patente al estrenarlo en Montmeló.
El triste objetivo de esta carrera para la estructura más laureada pasará por situarse como cuarto o quinto coche, por detrás de los Mercedes, Red Bull y Racing Point, y en dura lucha con McLaren.
No en vano, ocupan actualmente la quinta posición en el Mundial de Constructores con 61 puntos, uno menos que los de Woking y dos por debajo de la formación Rosa.
McLaren lucha por la zona media
El panorama resulta diametralmente opuesto respecto a McLaren. El equipo británico sueña con mantener la cuarta plaza colectiva y el buen nivel de su MCL35. En el plano individual, su jefe de filas, Carlos Sainz, espera que el buen resultado en Montmeló constituya un punto de inflexión en la temporada.
Después de igualar su mejor resultado en casa -sexto en Cataluña- hace 15 días, el madrileño quiere dejar atrás el cúmulo de infortunios -ajenos a su pilotaje- que le alejaron de los puntos en la doble cita británica y que le hundieron en otras tantas pruebas.
Mientras, su compañero Lando Norris, querrá recuperar las buenas sensaciones después de que pinchara en las dos últimas rondas ( 70º Aniversario y España) donde concluyó noveno y décimo.
El inglés inauguró el curso sellando su primer podio al que sucedieron otros buenos resultados que lo mantienen sexto en la tabla, con dos puestos y 16 puntos más que el español.
GP de Bélgica F1 2020 : Mercedes AMG Petronas

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