Por H. Mayor – foto: formulaf1.es | El fin de semana en Monza también tuvo una enorme labor en la trastienda de la Formula 1, en la línea de resolver uno de los grandes dilemas de la competición: la alianza de McLaren para sus motores a partir del año que viene. Diferentes medios avanzaban este domingo que el acuerdo entre la escudería de Woking y Renault es ya total… pero eso no significa que la historia se pueda dar por finalizada.
Muchas cosas pasaron en Monza a lo largo del fin de semana. Empezaba con las fotos del desembarco de los grandes dirigentes de Honda para trabajar su posición con las altas instancias de McLaren y de la competición. Acababa con un nuevo bochorno de McLaren, con dos monoplazas una vez más sin llegar a la meta de una carrera en la que tampoco habían sido capaces de competir. El divorcio es total, la imagen muy dañada y la decisión de cambiar en Woking, a priori tomada: quieren que Renault les suministre el motor a partir del año que viene.
El atasco sigue estando en la otra parte del tablero. Honda no quiere permitir que se rompa su contrato hasta 2021 con McLaren hasta que no tenga la garantía de suministro a otro equipo que le permita seguir en la F1. Y este fin de semana, a la vez que las posturas entre McLaren y Renault se acercaban, la vía abierta entre Toro Rosso y Honda se complicaba.
Toro Rosso tiene la llave
Toro Rosso tiene la llave hoy para el cambio en McLaren. En la parte ‘política’ de la F1, Honda tiene un peso y ninguna intención de salir del Mundial. Y la escudería italiana es la única alternativa que manejan ya para seguir dentro. Pero hay más variantes: el peso de Red Bull en la negociación en torno a su filial, la propia exigencia de Renault a Toro Rosso de una compensación (piden a Carlos Sáinz) en caso de no seguir juntos, o incluso la propia decisión de Fernando Alonso. Todo apunta a que el bicampeón sí estaría cerca de renovar su confianza en un binomio McLaren-Renault.
El fabricante francés también ha dejado clara otra cuestión: con dos clientes (Red Bull y Toro Rosso) y su propia escudería en la parrilla, en ningún caso se plantearía suministrar a un tercero en estas fechas. «Ha habido problemas de fiabilidad en el motor, algunas pequeñas cosas que necesitamos solucionar y mejorar, y esa es una de las razones por la que no queremos más clientes, no queremos diluir el esfuerzo para el año que viene», explicaba Cyril Abiteboul, director ejecutivo de Renault. Las fechas tan apretadas también juegan un papel limitante en este punto del proceso.
En resumen: McLaren habría decidido ya no seguir con Honda y tendría a punto un acuerdo con Renault. Un acuerdo que sin embargo sólo sería viable si el fabricante francés logra aligerar su nómina de compromisos. Y la única vía posible pasaría por hacerlo con Toro Rosso, que daría el salto a su vez a… Honda. Un galimatías complicado pero con una solución próxima.

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