Test de Roma y Loeb con su coche para el Dakar 2021

Tras su bautismo a finales de octubre en Millbrook (Gran Bretaña), el equipo Bahrain Raid Xtreme ha completado recientemente dos semanas de pruebas en Dubái con el BRX T1. Se trata del vehículo con el que la formación debutará en la 43ª edición del Rally Dakar, que se disputará del 3 al 6 de enero en Arabia Saudí.

Por ello, sus dos pilotos, el bicampeón español del Dakar en motos (2004) y coches (2014), Nani Roma, y el corredor más laureado en la Historia de los rallys, el francés Sébastien Loeb, han rodado en el desierto del citado país del Golfo Pérsico.

Allí ambos se han enfrentado a unas condiciones climatológicas (calor extremo) y orográficas similares a las que se encontrarán en el raid. Al tratarse de un vehículo nuevo, el catalán y el galo han centrado sus esfuerzos en exprimir la mecánica del 4X4. De ese modo han tratado de explorar y detectar los límites y la fiabilidad del vehículo desarrollado por Prodrive.

Las sensaciones de Nani con el BRX T1

Sin duda, la experiencia de un doble ganador Dakar como es Nani Roma, con 23 participaciones en la legendaria carrera, resultará clave.

De hecho, su criterio en el desarrollo y evolución del BRX T1 marcará en gran medida el crecimiento de la máquina. Estas son sus primeras opiniones tras bajarse de su máquina:

Estamos muy satisfechos de cómo están yendo estos días. El trabajo es duro, pero es lo que toca ahora. No es un trabajo fácil, pero forma parte de todo proyecto. Estoy convencido de que en el futuro nos dará frutos porque cada kilómetro que ruedas con el coche aprendes cosas nuevas”.

“Es el momento de invertir tiempo y de aprender todo lo que sea posible de un coche nuevo como este. Todo el mundo está muy motivado (dentro del equipo) y cuantas más horas, mejor saldrá todo”, ha concluido el de Folgerolas.

Loeb sobe el BRX T1

El otro pilar del equipo, nada menos que el noncamapeón del WRC, Seb Loeb, también se ha mostrado satisfecho con los primeros resultados del BRX T1:

Cuando te pones al volante, no se percibe el peso ni la inercia de un vehículo de dos toneladas. La desventaja está en su complejo acceso mecánico. El Peugeot era un coche ganador, pero desde el punto de vista de las sensaciones está completamente desfasado”, ha manifestado el alsaciano, quien tiene muy presente las cuestiones mecánicas que le han apartado de su ansiado triunfo en el Dakar.

“Tuvimos algunas incidencias técnicas y eléctricas pequeñas, habituales en los coches nuevos. Pero al margen de estas cuestiones, el tema del motor, la caja de cambios, las suspensiones, todo en general, funciona correctamente. Además, el coche es divertido de conducir. Posee un buen equilibrio y en ningún momento transmite la sensación de inestabilidad o de poder volcar”.

“Me he divertido mucho conduciéndolo. Lo probamos intensamente. El programa de trabajo se ha estructurado en bucles de unos 40 ó 50 kilómetros, desechando los tramos largos. El objetivo consistía en comprobar hasta donde podíamos llegar. En diciembre volveremos, en esa ocasión para poner a prueba su resistencia”, ha concluido el galo en declaraciones a France TV.

Al margen de la juventud del automóvil y del proyecto, posiblemente otro de los puntos débiles a los que se enfrentarán será el libro de ruta electrónico que no han podido probar, herramienta esencial para los equipos favoritos en la categoría de las cuatro ruedas.

Así es el misil del Bahrain Raid Xtreme

En carne y hueso, lo primero que destaca del BRX T1 es su diseño. Observando su zaga resulta difícil no pensar en el Jaguar F-Type. No en vano, ambas criaturas comparten progenitor: Ian Callum.

También destaca en su estética un acusado trabajo aerodinámico. No obstante, dicho concepto podría sufrir modificaciones futuras puesto que en el horizonte se perfila una hipotética asociación con algún fabricante.

En el tema del motor, sigue la senda marcada por el Toyota Hilux V8. Así, su propulsor, un V8, 3.5L de 450 CV y origen Ford está integrado en posición delantera, pero muy retrasado respecto a los ejes, es decir, muy próximo al habitáculo.

Por otra prte, el depósito de combustible está situado en la parte posterior del cockpit, buscando un óptimo reparto de pesos. De hecho, la masa figura muy centralizada -y equilibrada- entre los ejes, mientras que para favorecer esa distribución de los kilos del coche, sus neumáticos de repuesto se han incorporado en los laterales. Dicho recurso proviene claramente de la solución del MINI JCW Buggy.

Imágenes del BRX T1: Bahrain Raid Xtreme

 

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