Así es Manu ‘Gas’, el Campeón más joven en la Historia del Motociclismo

El piloto madrileño Manu González o Manu ‘Gas’, apodo profesional, se convirtió el pasado domingo en el Campeón del Mundo más joven en la Historia del Motociclismo, tras coronarse en la categoría Súper Sport 300 del Mundial de Superbikes.

A sus 17 años y 56 días, el talento del corredor del Kawasaki ParkinGO Team le ha llevado a romper un récords de precocidad tras otro en una temporada memorable. Sin embargo, el sucesor de los también españoles Marc García (2017) y Ana Carrasco (2018) en la especialidad de las motos derivadas de serie, asombra por su humildad y madurez.

Por cierto, este martes, día de la entrevista, tras su gesta del domingo en Magny-Cours, el talentoso adolescente se levantaba a las 7:15 de la mañana para volver a su cita con los libros y la vida cotidiana. En definitiva, un héroe sencillo con los pies en el suelo y la cabeza muy bien amueblada… con el valiosísimo respaldo de sus padres, Esperanza y Ángel.

 

Usted ha desbancado a Loris Capirossi y ha sido Campeón más joven que Marc Márquez ¿Cómo se siente?

Bueno. Me siento muy bien. He logrado algo por lo que he estado luchando todo el año. Y ahora siento mucha tranquilidad. Sí, es algo que está ahí. Pero tampoco puedes pensar solo en eso. Tienes que seguir, pensar en ti. Lograr el título no significa que seas mejor o que haya hecho cosas mejores que los demás pilotos.

 

 

¿Se imaginaba este éxito histórico a principios de temporada?

“Yo sabía que podía hacerlo bien. De hecho, desde el primer día con la Kawasaki fui perfecto, increíble, muy rápido. Además con el equipo también me sentí muy cómodo. Hacer tantos podios y tres victorias fue surgiendo durante el año. La verdad es que no me esperaba tanto. Yo trataba de hacer todos los podios que pudiera”.

 

¿Dónde ha estado la clave del título?

“Para ganar una carrera o un campeonato hay que estar arriba en todas las carreras luchando constantemente por los primeros puestos, y no solo ganar una prueba o hacer un podio. Al ser tantos pilotos tan cerca en la pista tienes que tener un punto de suerte y poder colocarte en el sitio exacto. Y después, saber pensar qué hacer. Aquí (Super Sport 300) no basta solo con ser el más rápido como en otras categorías como MotoGP o Moto2. Además de eso necesitas, al haber tanta igualdad, saber pensar en qué hacer en la última vuelta y en la curva e improvisar”.

 

Casi no se ha bajado del podio en 2019 

“Solo hice un ‘cero’ en una carrera (Donington Park) y ni tan siquiera la disputé. Todas las demás acabé entre los cuatro primeros: un cuarto, tres segundos y tres primeros. Soy el piloto que más puntos ha cogido. Aunque los demás han estado arriba en alguna carrera, yo he estado arriba prácticamente en todas las carreras”.

Hablando de Donington Park, ¿vio  peligrar el título tras esa caída?

No. Yo pensaba que podía correr, pero los médicos me dijeron que no sería posible. Sabía que Ana Carrasco y Scott Deroue me recortarían puntos, pero como les aventajaba en una treintena de puntos, no estaba muy preocupado. Además, ellos también se cayeron e hicieron un cero. Por tanto, salí de Inglaterra como si no hubiera pasado nada”.

¿En qué momento de la temporada comenzó a pensar en el título?

“Antes de la carrera de Donington, en Misano, al sacar tantos puntos (a los rivales) ya era más fácil. A partir de ahí pensé en comenzar a gestionar la ventaja. Ya no tenía la obligación de ganar el resto de las carreras”.

Su experiencia de 2018 con la Yamaha fue importante para el título, ¿por qué? 

“El año pasado había tanta diferencia entre las marcas que con la Yamaha tenía que rodar siempre al límite para poder luchar con las demás, tenías que dar el máximo siempre y no te podías guardar nada. Debías luchar a tope en cada curva. Además, no podías cometer ningún error porque te podía hacer perder cualquier opción de éxito. Y ese nivel de exigencia me ha ayudado a progresar. Y eso se ha notado mucho este año porque en 2019 no tenías que ir tan al límite, ni tener que ir pensando en coger constantemente todos los rebufos de los rivales. Ahora podías llevar la moto más controlada y no cometer fallos. Me ha servido de mucho y me ha venido muy bien”.

 

 

La importancia de la European Talent 2017 para saber gestionar las carreras

“Ese año aprendí (2017) mucho a gestionar las carreras y la distancia con el segundo en cuanto a puntos (en la Clasificación General). Y eso me ha venido muy bien para esta temporada. Efectivamente, después de ganar la European Talent no hubo ninguna ayuda de las que esperábamos y me tuve que venir al Campeonato de Super Sport 300. Bueno es otra opción. No siempre hay que seguir por el camino profesional marcado de Moto3 FIM CEV y al Mundial porque cuesta mucho dinero y no siempre es posible, si no tienes grandes ayudas se cierran esas puertas. Sin embargo, aquí en el Campeonato de Superbike he conseguido más ayudas y me siento más cómodo. Y bueno, este año aquí ha sido perfecto”.

Hablando del soporte económico, Manu González, recibe el respaldo de LG España, un reconocimiento a sus valores humanos además de a su talento sobre la moto, que le sirven como empujón en su trayectoria.

 

 

Los duelos es otro de sus puntos fuertes 

“Todos estos años en diferentes campeonatos y categorías, sobre todo, en Super Sport 300, hay que luchar con el rival a un milímetro (de distancia) y he cogido la experiencia para los duelos. Además, entreno con las motos muy pegadas y en curvas muy cerradas. Y eso ahora se nota”.

Sobre el futuro, ¿saltará a Super Sport 600 con Kawasaki en 2020?

“El equipo es lo que quiere y lo están mirando y hablando con Kawasaki y con Dorna para ver si es posible conseguir una moto y una plaza. Pero está muy difícil porque en 600 hay muchísimo nivel con equipos de mucha experiencia y que llevan muchos años en la categoría y tienen experiencia. Se está intentando y pronto se sabrá algo al respecto. Esperemos que sí”.

¿Cuándo se podrían tener noticias al respecto?

“Bueno, eso es algo que gestiona mi equipo. Ellos dirán. Pero yo espero saber algo para Catar (Última cita del calendario del 24 al 26 de octubre) y que esté cerrado para entonces”.

Como piloto de la especialidad, ¿Álvaro Bautista o Jonathan Rea?

“La verdad es que los dos me gustan mucho. Yo siempre he visto a Álvaro en MotoGP y me parece un piloto increíble. Pero este año al entrar en este equipo y trabajar con Fabián Foret que también lleva (entrena) a Rea, me ha enseñado mucho de los entrenamientos de Rea y cómo se plantea las carreras y todo lo que hace, y al ver en profundidad al británico he sacado más cosas positivas de él. Pero si el entrenador de Bautista hubiera estado conmigo, quizás hubiera dicho lo mismo de Bautista. No lo sé”.

Luce el dorsal 18 desde siempre. ¿A qué se debe?

“Sí. Desde que era pequeño cuando empecé a competir en minimotos lo llevo (el dorsal) porque antes lo lucía mi padre cuando corría y me gustó. Lo heredé de él”. (Ángel, su progenitor, competía como amateur en motos).

 

 

Hablando de sus padres, ¿qué influencia y apoyo han supuesto en su dedicación a las motos?

Todo. Estoy aquí por ellos. Desde pequeño ya estaba con ellos en los circuitos y allí me subía a cualquier moto. Ahí nació mi afición por las motos y se lo debo a ellos. Además, me acompañan a todas las carreras y siempre están ahí para apoyarme en todo momento”.

Usted es un as de la velocidad, pero ¿hace algo bien despacio?

(Sonríe). “No la verdad es que todo me gusta hacerlo rápido. Por ejemplo, cuando estoy en el gimnasio, mi entrenador me dice que no vaya a tanta velocidad. Me gusta hacerlo todo así, deprisa”.

Además de competir, está estudiando. ¿Cómo se compaginan ambas actividades?

“Ahí vamos, compaginándolo como se puede, aunque cada vez es más difícil. Estoy estudiando segundo de Bachillerato en el Instituto Ortega y Gasset, adscrito al CAR y he de decir que ellos me ayudan mucho con (las fechas) los exámenes”.

Imágenes: WorldSuperbibes.com y Twitter de Manu ‘Gass’.

 

 

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