Márquez se exhibe en Aragón y podría coronarse en Tailandia

Haciendo buenos los pronósticos, Marc Márquez ha conquistado con mucha autoridad el GP de Aragón MotoGP 2019, disputado este domingo en el Circuito Motorland Aragón en Alcañiz (Teruel).

Ante la exhibición del ilerdense, las Ducati de Andrea Dovizioso y Jack Miller se han tenido que conformar con las plazas restantes del podio en la decimocuarta escala en el calendario del Mundial.

En cuanto al resto de los españoles, Maverick Viñales (Yamaha) ha finalizado cuarto, Aleix Espargaró (Aprilia), séptimo, y Álex Rins, noveno, tercero en la General con un punto más que Danilo Petrucci (Ducati).

 

 

Por su parte, Joan Mir (Suzuki) y Tito Rabat (Ducati) han visto la bandera a cuadros decimocuarto y decimoquinto, respectivamente. Mientras, Jorge Lorenzo, todavía renqueante de la lesión en su columna vertebral, ha sido penúltimo.

Así las cosas, el genio de Cervera ha festejado su carrera número 200 por todo lo alto, ampliando aún más su estratosférico palmarés en el Mundial de las dos ruedas.

Y es que con el octavo triunfo del curso, ha certificado el 78º en el Mundial de Motociclismo, 52º éxito en la máxima cilindrada. Unas cifras de récord que le aproximan aún más a su sexta corona en MotoGP, octava en total, ya que aventaja en 98 puntos a Dovi, segundo. Será realidad si se sube a lo más alto del podio en Tailandia,

Márquez se escapa en la salida

A pesar de que las nubes cubrían el cielo, derramando tímidamente algunas gotas de lluvia, la carrera se declaraba en seco. Nada más apagarse el semáforo, el 93 de Honda se había decantado por la opción más conservadora en la elección de neumáticos (medio-blando), ha puesto tierra de por medio.

Salida perfecta y ritmo endiablado. En consecuencia completaba el giro inicial con 1,1 segundos de ventaja sobre sus perseguidores. Tras el 93, Miller superaba a Viñales, tercero, y poco después a Quartararo.

 

 

En una de las diversas batallas más atrás, Morbidelli se iba al suelo tras tocarse con Rins, que había escalado de la decimotercera a la octava plaza en un abrir y cerrar de ojos. Mal día para el barcelonés en la cita doméstica donde se terminaba de torcer la prueba.

El de Nois Barris recibía una sanciónlong lap penalty– por conducta irresponsable en el incidente con el italiano del Petronas SRT.  Ahí se despedía de sus opciones de pelear por el champán.

Apenas transcurridos tres giros, la renta de Márquez se elevaba a dos segundos. Nadie podía seguir el ritmo brutal de esa RC213V. A todas estas, Maverick quería recuperar el terreno perdido, devorando a Quartararo. En la quinta plaza, Aleix Espargaró se defendía de Dovi y Rossi hasta que el de Ducati superaba al hermano de Pol.

Regresando a la cima Márquez ya había sacado su martillo a pasear. Así, aventajaba en 4,498 segundos a Miller en el octavo giro. Poco después, Viñales superaba al australiano del Pramac.

 

 

Y Dovi, que parecía desahuciado desde su décima plaza, se reenganchaba a la pelea por las plazas de honor. No hay duda de que es un piloto de los domingos. Todo ello después de rebasar a Quartararo. En la vuelta decimocuarta, se producía uno de los momentos cruciales cuando Dovi dejaba atrás a Miller y escalaba a la tercera plaza.

Cuando restaban tres para el final, Dovi se ha adueñado de la segunda plaza que ya no abandonaría. Parecía que el mal menor, tercer puesto, estaba asegurado para Viñales. Sin embargo, en la curva 1 del giro final, Miller ha arrebatado el tercer escalón del podio al de Rosas .

Para entonces, Márquez ya llevaba un rato festejando con el público su nueva hazaña. Como es natural, los aficionados se habían rendido a un deportista que está rompiendo récords y va camino de convertirse en una leyenda difícilmente superable.

Imágenes: Repsol Honda.

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