Fernando Alonso ‘debuta’ en los rally-raids… en Sudáfrica

El bicampeón del mundo de F1 Fernando Alonso continúa con la preparación de cara a su posible presencia en el Dakar 2020 en Arabia Saudí. Tras una primera toma de contacto en las dunas de Namibia (20-23 agosto) y una posterior experiencia en Polonia (2-3 septiembre), llega el turno de su primera competición off road. 

La cita tendrá lugar los próximos 13 y 14 de septiembre con motivo de la Lichtenburg 400. Se trata de la quinta ronda del Campeonato Cross Country de Sudáfrica (SACCS), que se disputa en Lichtenburg, localidad situada a 230 km al oeste de Johannesburgo.

 

 

No obstante, el asturiano no formará parte de la carrera puesto que sus tiempos no serán válidos para el resultado final. Su papel será el de rodar como una especie de coche cero. Por tanto, el ovetense recorrerá con su montura japonesa las especiales antes de que transiten a través de ellos los participantes.

 

De ese modo, cumplirá con las labores de inspección que permiten comprobar el estado de los tramos antes de que comience la acción real. Sin embargo, dicha labor al asturiano le reportará una valiosa información.

 

 

Podrá comparar sus registros con los de los corredores. Porque no existe mejor modo de medir su progreso y nivel de adaptación a esta nueva especialidad que hacerlo con el cronómetro en la mano. Además, continuará acumulando kilómetros al volante del Toyota Hilux 4×4.

 

Rally de Marruecos: Próxima cita

Después del compromiso sudafricano, Alonso continuará completando etapas en su agenda con el Dakar en el horizonte. De hecho, el corredor español quiere evaluar sus posibilidades antes de decidir si se inscribe en la mítica cita.

Así, el próximo mes afrontará una de sus pruebas decisivas. Según ha informado Televisión Española, su primera incursión oficial en un raid se producirá en el Rally de Marruecos 2019, del 3 al 9 de octubre.

 

 

Junto al ovetense estará sentado como copiloto Marc Coma, toda una institución en las aventuras dakarianas. No en vano, el ex corredor catalán conquistó el raid más famoso del mundo en la categoría de motos en cinco ocasiones (2006, 2009, 2011, 2014, 2015), todas ellas con la firma austriaca KTM.

Asimismo, la amplia experiencia del catalán en el Dakar va mucho más allá de la vertiente puramente competitiva. No en vano, el barcelonés ejerció como director deportivo en el citado raid entre 2016 y 2018.

 

 

A pesar de la valiosísima ayuda de Coma, la decisión final dependerá del propio Alonso. El asturiano será quien deba comprobar si su capacidad de adaptación a una disciplina tan exigente y desconocida para él, resulta suficiente para afrontar el desafío con ciertas garantías de éxito.

Un nuevo obstáculo: hierbas de camello

Durante sus entrenamientos se está topando, como es natural, con infinidad de dificultades, ante una especialidad desconocida para él. Una de las últimas han sido las temidas hierbas de camello. Estos pequeños arbustos que crecen en el desierto representan uno de los grandes peligros en este tipo de conducción off road.

Así lo ha experimentado Alonso en primera persona. La pequeña vegetación puede romper el ritmo del Toyota Hilux 4×4 cuando se transita por terrenos fuera pista, precisamente los escenarios en los que peor se desenvuelve su coche.

 

 

Cabe destacar que el corto recorrido de suspensiones del todoterreno nipón, menor que el de los dos ruedas motrices, absorbe con dificultad estos obstáculos naturales.

Derivado de dicho comportamiento dinámico, el habitáculo del Toyota se agitado de un modo notable al rodar en estos escenarios donde abundan estos enemigos arbóreos.

Indudablemente, las hierbas de camello suponen un esfuerzo extra desde el punto de vista físico para el piloto, así como para su máquina. Más adelante llegarán nuevas dificultades, como la navegación y la correcta interpretación de las instrucciones del copiloto en plena carrera.

Imagen portada: Toyota.

 

Dejar una opinión