Rally de Italia-Cerdeña: Ogier gana por sorpresa en la debacle de Hyundai

El piloto de Toyota, Sébastien Ogier, ha firmado su tercer triunfo (Montecarlo y Croacia) de la temporada en el Rally de Italia-Cerdeña, quinta prueba del WRC, que ha finalizado este domingo. A 46 segundos del líder francés de la General ha terminado su compañero Elfyn Evans, completando un valioso doblete japonés.

Cerrando las plazas del champán se ha situado Thierry Neuville, único miembro de Hyundai que ha visto la bandera de cuadros. Con su cuarto podio tras MontecarloFinlandiaCroacia, el belga ha salvado el honor de los surcoreanos, que ha protagonizado otra debacle.

Así, Ott Tänak abandonó por segunda vez consecutiva cuando lideraba una carrera como en Portugal. Misma suerte corrió su compañero Dani Sordo en un sábado negro para la fuerza dirigida por Andrea Adamo. Mazazo importante, pero no definitivo, que deberán superar el equipo surcoreano.

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Tras el desastre de sus contrincantes, Ogier ‘sólo’ tuvo que regular su ventaja en la cabeza de la carrera. Y aunque su gran rival por la corona, Evans, trató de asaltar la primera plaza durante el domingo, el heptacampeón impuso su experiencia. De hecho, se dedicó a vigilar a un peleón galés que, no obstante, ganó dos especiales (SS17 Y SS19) en la jornada final.

En definitiva, gran resultado para el corredor de Gap en su 52º triunfo y 88º podio en el WRC. Porque llegó al Rally de Italia-Cerdeña con solo dos puntos más que el galés y se marcha con 11 (106-95). Además ha cortado la buena racha de Evans, ganador en Portugal.

Ambos van a protagonizar un vibrante duelo durante el resto de la temporada, como ya sucediera en 2020. La suerte de los campeones ha estado una vez más del lado de Ogier. Pero, la fortuna hay que trabajársela. Nadie puede olvidar que partió el primero el viernes, un gran hándicap, al tener que abrir pista. Sin embargo, supo ceder poco tiempo, algo que resultaría clave a la postre.

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Sábado: Ogier, líder tras la debacle de Hyundai

La jornada comenzó como había terminado la anterior. Tänak imponía una velocidad inalcanzable para sus perseguidores. Es más, extendía su ventaja hasta los 40,8 segundos disputadas las dos primeras especiales matinales. Sin embargo, en la tercera se produjo el drama para el corredor de Kärla.

Impactó con una piedra, rompiendo la suspensión trasera izquierda de su i20 WRC, último tramo matinal (SS12) antes de encaminarse al parque de asistencia.

De ese inesperado modo se despedía de sus posibilidades de éxito. Tras el percance del báltico, Ogier heredaba la cabeza de la prueba, seguido de Sordo (+17,5s) y Evans (+32,1s).

Pero la pesadilla de la formación de Alzenau no se detuvo ahí. Tan solo tres parciales más tarde (SS15), en el penúltimo tramo de la jornada del sábado, Sordo quedaba fuera de combate cuando rodaba segundo a lomos de su i20 Coupé WRC.

El español sufrió una salida de la pista, chocó contra un obstáculo y volcó. A consecuencia del impacto, perdió la rueda trasera derecha. Gracias a ello, Ogier se situaba inesperadamente al frente del pelotón.

De hecho, el viernes había partido el primero en el orden de salida, barriendo la polvorienta superficie para dejar más agarre a los contrincantes. No obstante, con su habitual maestría logró limitar esta circunstancia al ceder el mínimo tiempo posible.

A partir de entonces, el francés gestionó perfectamente su renta y neumáticos imponiéndose en cinco de los ocho duros tramos. Como resultado de su actuación, cerró el sábado con una distancia de 38,9 segundos respecto a su compañero Evans y de un minuto con Neuville, único superviviente del naufragio de Hyundai.

Viernes: Tänak arrasa

El Rally de Italia-Cerdeña arrancó con una exhibición portentosa de Tänak. Apoyado en un ritmo endiablado, el campeón del mundo de 2019 se impuso en los cinco primeros tramos y acabó segundo en dos de los ocho que componían la ruta del día.

Tan solo su compañero Sordo pudo aguantarle el pulso. De hecho, el español se situó a rebufo del báltico en la cuarta especial, para dejar en la tercera posición a Seb Ogier. A partir de ese instante, el español y el francés mantuvieron un vibrante pulso por la segunda plaza.

 

 

El cántabro cuajó una actuación sensacional, ampliando paulatinamente su ventaja para marcharse a dormir con 16,8 segundos. Para entonces, Tänak ya había cruzado la meta con 19,4 segundos de renta al frente de la prueba. Tan solo un problema con un neumático en la última especial del día le hizo ceder algunos segundos. No obstante, su sensación de dominio resultó abrumadora. Y aunque en esos instantes pasó desapercibido, Ogier logró ceder poco tiempo a pesar de partir el primero. El galés barrió la pista para que sus rivales fueran más rápidos, pero mantuvo un gran ritmo, algo que resultaría crucial en el destino del Rally de Italia-Cerdeña.

Imágenes del Rally de Italia-Cerdeña: Toyota.

 

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