GP de Hungría F1 2019: Hamilton le corta las alas a Verstappen

El piloto de Mercedes, Lewis Hamilton, ha sumado este domingo su octavo triunfo del año en el GP de Hungría F1 2019, tras una emocionante lucha con Max Verstappen (Red Bull), a quien ha arrebatado el éxito a tres giros para el final.

Mientras, el renacido Sebastian Vettel ha salvado la honra de Ferrari con la tercera plaza del podio, que ha rozado su compañero, Charles Leclerc. Un sensacional Carlos Sainz ha acabado quinto, precediendo a Pierre Gasly, muy por debajo de las prestaciones de su RB15.

 

 

De este modo, los alemanes han sofocado el conato de rebelión que llegaba desde Milton Keynes, No en vano, los coches azules habían ganado dos de las tres últimas carreras en  Austria y Alemania. En definitiva, la formación de la estrella ha dado un golpe de autoridad y a la moral de sus nuevos adversarios, gracias a una jugada magistral desde el muro. Por cierto, esta brillante decisión ha estado secundada por una gran actuación de su corredor británico. En el tramo definitivo de la prueba ha batido el récord del trazado en sucesivas ocasiones.

Todo ello ha permitido que el corredor de Stevenage haya abandonado el país magiar más distanciado en la General. Acumula 250 puntos, 62 más que su alicaído compañero Valtteri Bottas, que hoy solo pudo ser séptimo, y 69 frente al holandés volador.

Duelo entre los Mercedes en la salida

Con el recuerdo de su mala salida de Austria, los ojos estaban puestos en la arrancada de Verstappen en el GP de Hungría F1 2019. Pero, el neerlandés no falló y defendió la primera plaza con solvencia.

Sin embargo, no pudo hacer lo mismo Bottas, atacado desde el semáforo verde por su compañero. En esa guerra civil el finés demostró por qué todavía no le ha renovado Mercedes. Tras un duelo con un sensacional y valiente Hamilton, éste le ganó la posición.

 

 

Y lo peor de todo para el finés estaba por llegar. Todavía con la adrenalina de los giros iniciales, el nórdico dañó el alerón delantero en otra batalla con Leclerc. A pesar de esto se mantuvo en pista, pero con una menor velocidad, quedando descartado para objetivos importantes.

Max y Hamilton se escapan

En las alturas, Verstappen y Hamilton se distanciaban, seguidos de lejos por los Ferrari de Leclerc y Vettel, así como por Bottas, quinto. El alemán había aprovechado los problemas del finés para ocupar la plaza en el GP de Hungría F1 2019. Detrás de ellos ya se había situado Carlos Sainz, tras otra de sus sensacionales arrancadas.

Con escasos reflejos, Mercedes mantuvo a Bottas hasta el sexto giro en pista. Mala decisión porque había perdido en pista mucho tiempo por el problema en el morro del W10. De hecho, regresó a la acción al fondo del pelotón. Se había dejado más de 20 segundos en una prematura parada y las opciones al champán.

 

 

En la cima, todo seguía igual. Max Verstappen al mando de las operaciones, pero con Hamilton acercándose a menos de un segundo. Y los Ferrari de Leclerc y Vettel, tras ellos, con una desventaja de unos ocho segundos. En el siguiente grupo viajaban los McLaren de Sainz y Norris, pero ya a más de 20 segundos.

Parada de Verstappen

Conscientes de que el inglés de Mercedes podía ser una amenaza para Max, decidieron cambiarle los compuestos al 33 de Red Bull. Esto lo aprovechó el inglés para volar sobre el asfalto.

Necesitaba abrir una brecha superior a los 20 segundos, tiempo requerido en cada pit stop en el asfalto magiar. Sin embargo, la distancia entre ambos coches se situaba en poco más de 18 segundos.

La jugada maestra

Con esa renta, Red Bull lo tenía todo de cara para triunfar. Sin embargo, en la vuelta 49 Mercedes tomó una decisión que cambió el destino de la carrera. Hamilton pasó por boxes para reemplazar unos compuestos medios usados por otros nuevos. Parecía una medida ilógica… que se reveló sensacional,

Los alemanes habían calculado que las ruedas de Verstappen, mucho más viejas que las de Hamilton, no aguantarían el ritmo final y desfallecerían en el último tramo de la prueba. Así sucedió.

 

 

El inglés olió sangre y dio mordiscos al cronómetro. La brecha entre los dos coches cayó vertiginosamente. Lewis reducía más de un segundo por vuelta respecto a Max. Las cuentas cuadraban. Y así fue cómo a tres giros para la bandera a cuadros, Hamilton superó con suma facilidad a un desesperado Verstappen.

La estrategia sensacional de los ingenieros y el pilotaje soberbio de Lewis obraron el milagro. Vettel llegó tercero, tras superar en los kilómetros finales a su compañero monegasco.

Leclerc padeció los mismos problemas que el holandés. La quinta plaza fue después de mantener una extraordinaria batalla con Gasly para el madrileño Carlos Sainz.

Imágenes: Mercedes AMG F1.

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